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La Xunta no pagará el “esperpento de obras en Balaídos”, que exige el alcalde de Vigo

Martes, 27 Agosto 2019 16:24
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La delegada de la Xunta de Galicia en Vigo, Corina Porro, ha anticipado hoy que la Administración autonómica no tiene intención de pagar los cinco millones que le exige el alcalde de Vigo, Abel Caballero, para la reforma de la grada de Marcador en el Estadio Municipal de Balaídos. “¿Quién conoce esa obra?.

 

Nosotros desde luego no la conocemos, no sé si la conocen los del club”, ha dicho Porro, quien ha comparecido en rueda de prensa vestida con la camiseta del Celta y que ha afirmado que “la Xunta de Galicia no va a participar en ese esperpento de obras en Balaídos” y que nunca ha invertido dinero en campos municipales profesionales. Para la Xunta, ha dicho Porro, la reforma de Balaídos es una “auténtica catástrofe y un despilfarro de fondos públicos”.

 

Porro ha criticado las hiperbólicas expresiones de Caballero, según las cuales Balaídos “será el mejor estadio del mundo” o “el Guggenheim del fútbol”. “Sólo hay que ir a Google y ver lo que piensan otros”, ha dicho Porro, que ha enumerado las carencias del estadio: falta de cubiertas, ascensores o accesos adaptados, la distancia entre asientos que ahora se quiere cambiar, vestuarios inundados, malas salidas de evacuación o una correcta iluminación, lo que ha supuesto una reciente multa de 8.000 euros por parte de La Liga.

 

“Tendría que haberse hecho una reforma adaptada a las necesidades del equipo y de los aficionados, coordinadas con el club sin gastar millones y millones de euros en obras, reformas, reforma de reformas”, ha ironizado Porro, para quien, además, “el dinero que se está gastando es un jeroglífico imposible de descifrar que aún encima no cumple con los requerimientos del propio club”.

 

Porro ha recordado que en 2006, cuando ella era alcaldesa de Vigo, se aprobó un muy consensuado plan general de ordenación municipal en el que se había reservado suelo en Valladares para la ciudad del deporte, y que Caballero y el bipartito en la Xunta lo anularon por razones electorales.

 

“Y de esos polvos vienen estos lodos. Y todo lo que tiene que ver con la gestión posterior ha sido una auténtica catástrofe y un despilfarro de fondos públicos. Y lo que es peor, poniendo siempre en riesgo la permanencia del Celta en Vigo”, ha continuado Porro, que ha recordado que las obras debieron quedar finalizadas en 2017.

 

La delegada, que ha hablado del simbolismo del Celta y su capacidad de cohesión, ha asegurado que desde la Xunta son conscientes de que “las obras eran necesarias y urgentes, pero también de que había otras fórmulas de gestión como una concesión en determinadas condiciones al Celta, que es su único usuario y que el club hiciese las inversiones”. “El celtismo es un sentimiento, es viguismo, es orgullo, y el Celta siempre tiene que servir para unir, no para dividir, para ser una forma de cohesión ciudadana”, ha concluido Porro.