Imprimir esta página

¿Cuándo el precio de una reforma de cocina es un elemento clave?

Miércoles, 03 Abril 2019 17:55
Valora este artículo
(0 votos)
por

Cuando entramos en ciertas viviendas que han sido reformadas hace poco tiempo, por algún extraño motivo, las cocinas parece que no tienen cabida para ser incorporadas en este trabajo. Muchos consideran que esta habitación de la casa solo requiere funcionalidad, y otros piensan, que dadas las dificultades que presentan en su reforma, no merece la pena invertir un exceso dinero.

 

Al igual que ocurre en los baños con azulejos, la reforma puede complicarse si tendemos a hacer un trabajo integral de modificación, pero existen otras alternativas para cambiar el aspecto estratégicamente en una cocina sin tener que tirar la casa por la ventana, como veremos a continuación.

 

Modificaciones estéticas en la cocina que mejorarían gracias a una reforma

Vamos a analizar todas aquellas técnicas que permitirán darle un toque renovador a nuestra cocina sin que el precio de una reforma de cocina suponga tener que excedernos de nuestro presupuesto.

 

1. Cambiar el tipo de suelo Muchas veces pensamos que cambiar el suelo significa, tener que poner patas arriba toda la casa. Pero realmente el suelo es uno de los elementos más fáciles de cambiar y una empresa versada en reformas podrá hacer el trabajo en tan solo dos o tres días dependiendo el tipo de suelo escogido. Además, esta pequeña modificación cambia por completo el estilo de la cocina dando un toque más acorde a los nuevos tiempos.

 

2. Modificar las luminarias Esto es una reforma menor pero puede resultar muy refrescante a nivel estético. Lo cierto es que una bonita lámpara colgante da mucho estilo a la cocina y simplemente retirando el clásico y viejo fluorescente, adaptaremos el formato de la misma a los nuevos tiempos sin tener que invertir en exceso

 

3. El mobiliario: de vuelta a la edad contemporánea Sin lugar a dudas, uno de los elementos que más choca por su obsolescencia cuando entramos en una cocina es el mobiliario. La mayoría conserva esos muebles comprados hace décadas, los cuales, suelen contrastar excesivamente con el resto de la vivienda. Es común ver como el salón y los dormitorios cambian de muebles en intervalos relativamente cortos, en cambio las cocinas suelen conservarlos durante todo un siglo. El argumento suele ser, como comentábamos antes, las necesidades funcionales. Pocos reparan en la importancia de la estética de una cocina, algo que se hace especialmente crucial cuando alquilamos una vivienda con el eslogan “recién reformada” y el arrendatario se da cuenta que todo está reformado menos la cocina.

 

¿La solución? No es necesario que cambiemos el mobiliario al completo, pero es posible hacer algunos ajustes que podrían revitalizarlo hasta el punto de dar la impresión de ser nuevo sin tener que gastar demasiado. En primer lugar podemos modificar todas las puertas. Dado que los armarios suelen ser empotrados y adaptados a una estructura de la cocina en particular, no hace falta retirarlos. Pero si cambiamos solo el formato de las puertas con uno más actual, estaremos induciendo un cambio significativo.

 

Lo segundo y también muy importante es cambiar el color, pintando de nuevo todos los armarios a uno más actual. Las cocinas estilo rústico, salvo en ciertos lugares rurales, ya no son tendencia, y modificar el color a uno más acorde a los tiempos presentes puede causar un impacto de provecho.