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Me gustaría que se avivara la gran cumbre de las verdades entre tantas reuniones de hipocresía. Únicamente desde una realidad exacta podemos hablar de reconciliación.

Viernes, 03 Abril 2015 12:19

Serias desavenencias en Podemos

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Si como todo parece indicar, Podemos pacta con el PSOE la investidura de Susana Díaz, en contra de la opinión y marginando a su candidata Teresa Rodríguez, cometerá un error garrafal y la consiguiente desafección de sus bases, poniéndose de manifiesto que ejercen el engaño con el mismo descaro que los partidos a los que definen como casta.

Siempre hay un motivo de acción de gracias, aunque sólo sea por vivir y dejar constancia. Asimismo, constantemente cohabita la necesidad de intimar con nosotros mismos. Al fin y al cabo, somos un abecedario de sensaciones e interrogantes. La exploración es innata con el ser humano. Vivimos entre la creencia y la increencia, entre la contradicción y la búsqueda, entre la mística del gran sacrificio del Calvario y la victoria de la Resurrección del Crucificado, entre el ser y el no ser, entre el instante preciso y la preciosa eternidad.

 

En cualquier caso, el mundo necesita con urgencia abrir las vías de la justicia; y , para ello, sus moradores han de ponerse al servicio incondicional de unos y otros, sin que nadie quede excluido ni como vencido ni como vencedor. La cuestión es fraternizarse para renacerse. Tantas veces hemos fracasado en conciliar la ecuanimidad con la autonomía de la persona, que en el planeta se acrecientan las mayores desigualdades. Muchas naciones viven hoy en día la peor crisis humanitaria de nuestro tiempo.

 

El peso de la desesperación que sufren vidas humanas es tan cruel e inhumano que debiera hacernos reflexionar. Tenemos que comprender a nuestros semejantes, a que el ser humano es lo único importante, y que no se deben establecer fronteras, ni tampoco frentes, entre ciudadanías.

 

Donde no hay solidaridad no puede haber justicia. Hemos llegado a unos extremos de ingratitud sin precedentes. Deberíamos dejarnos cautivar por el sosiego para crecer en pensamiento. Ha llegado el momento de respetar las conciencias de cada uno y de activar las energías suficientes para procurar el bien colectivo. Solamente el esfuerzo armónico de todos puede disipar este aluvión de horrores que nos sorprenden en cualquier esquina del orbe.

 

En este sentido, el Cristo que camina durante estos días por las calles del mundo es todo un referente, puesto que nos dio ejemplo con su vida.

 

En ese Crucificado se puede aprender el ejercicio sublime de este amor y de esta efusión de gozos; porque es algo que nace desde dentro, sin necesidad de maquillaje. Nos ha traspasado el alma tanto dolor; pero al fin, la luz del Resucitado nos trasporta hacia un horizonte de esperanza y consuelo. No hay mayor alivio que practicar entre sí la amistad como un auténtico hermano penitente, y máxime, cuando soportamos un mundo de injusticias que nos desbordan.

 

Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que cultive la verdad, en que viva donándose, reconciliándose consigo y con todos, en que haga lo que le dicte su conciencia, despojado de doctrinas mundanas, poniéndonos decididamente en acción, bajo el impulso del intelecto y al servicio del amor. Amar es lo que nos distingue y nos hace prodigiosos.

 

Es lo más hermoso a descubrir. No lo olvide. Encandilados a esa pasión por el deseo de amar, nos haremos más fácilmente cargo de este aluvión de inmoralidades sembradas. Y así, repararemos el verdadero sentido de adhesión y de la confluencia fraterna, abriéndonos de este modo a la solidaridad, e incluso nuestra propia muerte se convertirá en una puerta de esperanza. O al menos de luz. La coherencia, de solo predicar aquello que se practica, nos traslada cuando menos a un espacio real de ilusión. Todos necesitamos, en algún momento de nuestra existencia, alguna ayuda.

 

Lo fundamental es socorrer, madurar y crecer feliz, por muy adversas que nos parezcan las circunstancias. Dejémonos que la fuerza del amor encarrile nuestras vidas. A propósito, decía San Agustín, que "quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad y que quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia". Buen recordatorio para un tiempo repleto de hipocresías. Sí ese Cristo, en procesión por el mundo es nuestro modelo, instemos por medio de Él, la paz para el mundo entero. Pero, claro, esa concordia alberga en su interior la construcción de una sociedad equitativa.

 

El ser humano armonizado con su mismo linaje, siente esa llamada de auxilio como algo natural, y no ve en su misma especie a un contrincante o un enemigo. Esta es la gran asignatura pendiente. Volvernos familia para todos gozar de igual e invisible dignidad. Teniendo presente todo esto, es fácil entender que la fraternidad no requiere de justicia, porque ella misma es un acto justo, y, por consiguiente, un cauce para la paz, sustentado por el amor de amar AMOR.  

Miércoles, 01 Abril 2015 18:28

Nada nuevo para estrenar

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No se le revuelven las tripas a quienes manifiestan tener la solución al problema de la crisis económica que asola nuestro país y el resto del continente en el cual estamos inmersos y solo hacen los deberes cuando se acerca la fecha en la cual van a pasar una nueva prueba ante la ciudadanía, sabedores de que con la cara lavada y una buena presencia creen asegurado el porvenir de su bolsillo durante otros cuatro años de legislatura. Esta situación en la que nos encontramos, nos deja muestras evidentes de una falta de cortesía, honradez y ética de nuestros responsables políticos, más preocupados en salvar el falso pellejo de servir a la sociedad, que de ganarse el favor de su mandato desde el primer día de su elección en las urnas.

 

Es como le gusta al Presidente Rajoy decir ¡“patético”! ver como a pocas horas de que el reloj de aviso para el cese de actividades con carácter destinado a servir de protagonismo a su partido y por tanto al Gobierno que tan plasmáticamente representa, D. Mariano se dedique a recorrer media España con el único fin de cortar cintas, aparecer en fotografías y saludar de manera solapada a quienes esperan a tan esplendido personaje. La tristeza de inaugurar un hospital utilizando para dar boato a la situación, una camilla en la caseta de obra y unas batas blancas e inmaculadas al lado de los representantes públicos no es nada nuevo, ya se ha hecho con anterioridad en más de una comunidad –en la de Madrid en varias ocasiones- y estando la a anterior Presidenta, la Sra. Aguirre al mando de la nave ya se lució sobremanera con la primera piedra del Metro en la localidad de Torrejón de Ardoz, cuyas obras fueron un fiasco a los habitantes del municipio tras sufrir el acoso de las obras. No es nada digno de sacar como logros de esté Gobierno en tan sólo unas horas lo que según parece han tardado en conseguir durante toda una legislatura de recortes, ajustes, maniobras de defensa propia para poner a salvo sus intereses y ahora venir con el pecho henchido de satisfacción animando al elector a poner en la urna la papeleta con su nombre.

 

Un poco de seriedad les pediría yo a todos estos individuos que manejan los hilos de la sociedad según venga el aire de un lado u otro; es decir, la ideología por delante de los intereses de la ciudadanía y las creencias religiosas por encima de cualquier forma laica que se les presente y venga a deformar su carácter conservador de alto rango en los centros escolares. Lo que no ha tenido tiempo de inaugurar el Sr. Rajoy antes de que el gong sonase fue una nueva lista de peticiones urgentes que la sociedad española tuvo a bien presentarle y sin embargo, él guardo en el cajón del olvido a más ver.

 

Es obvio que ahora, ante el umbral de las decisiones que el pueblo debe tomar en menos de dos meses, no será capaz de rescatar del escondite en el que tenía precintado el programa que le dio el poder y nos devuelva a un conocido discurso en el cual o el gobierno de los populares gana o el país se nos va al garete. Como profeta en Moncloa, el Sr Rajoy y sus compinches del Gobierno pretenderán sacar a relucir los trapos sucios de todos los que se presten a ponerle el más mínimo obstáculo para molestar su tránsito hacía unos intereses más que reseñables hasta ahora, De lo que si podemos estar contentos es de que, al ritmo que ha ido toda la tramitación hasta llegar a los comicios electorales, numerosos municipios y ciudades de nuestra geografía se han visto afortunadas por el despliegue de obras en sus calles, edificios y plazas, incluso más de una nueva edificación coligada a servir de amparo para algún propósito oculto o tan sólo, una nueva imagen predestinada a ser evocada por algunos como el buen hacer de nuestros políticos.

 

Es decir, no nos vendría nada mal unas elecciones cada dos años y de esta manera tener aseguradas nuevas infraestructuras en el entorno del cual somos residentes. Pero esto no va a poder resultar nunca previsible de ser llevado a cabo pues la prueba está en que muchos de los edificios e infraestructuras que ahora se permiten inaugurar pasadas las elecciones y sacados o no los propósitos debidos, muchas de estas obras quedarán reducidas al olvido, mal gestionadas o simplemente, manidas por el oportunista de turno.

 

¿Qué es un teatro sin actores, un salón de actos sin ideas que atraigan al asistente o una plaza de toros que de vez en cuando, sirve para la actividad por la que fue construida? ¿Por qué existen plazas en municipios de nuestro país con el único afán de servir como espejo al partido que lidera con unas gaviotas o un clavel rojo en la mano? Desde luego, la cultura está por caer en saco roto si atendemos la gran desfachatez de quienes se muestran sumamente narcisistas con sus ideologías y no se les pasa por la cabeza la gran capacidad que tiene nuestra historia para servirnos en bandeja cualquier otra muestra de exposición que no sea la políticamente correcta. Los españoles –algunos- nos estamos cansando del gran número de despropósitos salidos de las formaciones políticas que abundan en nuestro país y que sin embargo, sufren el liderazgo común de los mismos personajes con distinto color en sus camisas.

 

A estas alturas del soliloquio al que nos tienen acostumbrados los líderes de nuestra política, sin otra obsesión que la de mantener su status por encima de todas las cosas, los ciudadanos ven la necesidad imperante de que salga alguien a dar la cara y decirle a los demás que por encima de todo, está la sociedad que les nombra y no la que ellos no nombran para no molestarse en sacarla del sumidero en el que la tienen inmersa desde hace años. Ya huele demasiado a podrido en las formaciones políticas, ya el aire enrarecido de sus malas artes se confunde con la insensatez promulgada por sus objetores –y viceversa-, ya la fetidez llega hasta casi la barandilla de los hogares españoles y sin embargo, los programas siguen sonando de manera diferente según sus hacedores.  

Cuando todavía los sesudos analistas, asesores, barones, diputados y toda la tropa dedicada a la “res pública”, continúa analizando las consecuencias y secuelas de las pasadas elecciones andaluzas, ya nos encontramos inmersos en la precampaña de los próximos comicios municipales y autonómicos a celebrar en mayo. Ha sido muy fuerte la paliza adjudicada por los políticos a la ciudadanía a través de mítines, prensa, radio, TV, debates y tertulias, pero lo mas deplorable es ver a ciertos personajes como se transforman en campaña electoral, se les cambia el gesto y no renuncian a fotografiarse con quien sea y cuantas veces se lo soliciten, repartiendo abrazos, tanto a niños como a ancianas con tal cara de felicidad, que no otorgarles el voto sería como una especie de canallada.

 

Actualmente ya ninguno utiliza corbata, incluidos los pertenecientes a formaciones conservadoras y como no, todos aplauden y levantan los brazos, con la única diferencia de que unos cierran el puño y otros muestran la mano abierta. Si nos centramos en los mítines, los distintos oradores nos regalan la mejor de sus sonrisas y con la camisa remangada, permitiéndose incluso toda clase de gracietas y chascarrillos sobre los líderes del partido contrario, que en ciertas ocasiones se convierten en insultos y descalificaciones.

 

En algunos casos, por aquello de interactuar con sus entregados simpatizantes, se permiten la licencia de preguntar al auditorio cuestiones como..¿Vosotros sabéis quienes son los que se están cargando la sanidad y la educación de nuestros hijos? En fin, todo un canto a la más burda y descarada hipocresía, gritándole a los asistentes hasta ensordecerlos, destacando en cuanto al tono empleado la presidenta de la Junta con su pobre y discurso. Lo más triste del caso es que una vez realizados el escrutinio y conocidos los resultados, la vida retorna a la normalidad, nada o muy poco cambiará y los que ya vivían holgadamente seguirán haciéndolo, mientras que aquellos que padecen penalidades, comprobarán que su voto no ha servido para nada, es decir, que seguirán ejerciendo de miserables.

 

Como última consideración sobre la la reciente confrontación, aclarar que la victoria de Susana Díaz (PSOE), tiene tanto de dulce como de amarga, dado que al no haber obtenido la mayoría absoluta para gobernar, va a tener que afrontar grandes dificultades con su investidura y ya veremos a que precio.

 

En cuanto a Podemos, cuenten lo que cuenten, la única verdad es que con los 15 escaños obtenidos les han colocado en su sitio, muy lejos de las expectativas de los sondeos de opinión como el CIS que les adjudicó 22 diputados o los 25 pronosticados por Pablo Iglesias. Los mismos que esperaba o alguno más su candidata en Andalucía, Teresa Rodríguez, cuyo rostro reflejaba perfectamente la merecida decepción, que será más dura en las futuras elecciones municipales y autonómicas. ¡¡Tiempo al tiempo!! 

Jueves, 26 Marzo 2015 09:41

La decadencia de lo moral

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El mundo necesita líderes con autoridad moral. Las simientes de odio son tan fuertes que la violencia prolifera por doquier parte del planeta. Además de andar atrapados por el miedo, la espiral de terror es tan acusada, que resulta difícil injertar lenguajes de paz. Todo está como muy convulso. Fruto de este malestar, que domina y enjaula el propio hábitat humano, germina un cúmulo de trastornos de salud mental como jamás se ha producido en otras épocas. Ahora bien, no tenemos que ser fatalistas con respecto a nada, todo en el fondo es previsible y prevenible. Es cuestión de poner remedio.

 

Todo se ablanda con el abecedario del afecto. Cuánto más practiquemos la ternura, mejor nos sentiremos en nuestro itinerario de vida. Como decía el inolvidable filósofo y ensayista español, Ortega y Gasset, "con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral". Dicho lo cual, pienso, que hoy más que nunca precisamos gentes capaces de llegar al corazón de la ciudadanía, que sepan entender, que convivan con la verdad, que inviten a la comprensión. Porque comprender, ciertamente, es comenzar a vivir armónicamente. Sucede a veces que se rivaliza porque no se llega a vislumbrar lo que pretende decirnos nuestro semejante. De ahí, la importancia de trabajar todos unidos para dar luz a los ideales y, de este modo, construir entornos dignos para todos, con ambientes donde la conciencia crítica sea tomada como costumbre.

 

El apoyo moral es fundamental para proseguir cualquier camino. Una sociedad que desprecia aquellos valores más universales y su propia naturaleza humana, se destruye asimismo y camina en un terreno de confusión consigo misma. Ningún país puede dormirse en los laureles. El sentido moral es vital, puesto que cuando se desvanece de una nación, también su estructura social camina hacia la hecatombe.

 

Tanto es así, que el verdadero signo de avance radica en el factor ético y moral. Tal y como está el mundo actualmente, necesitaríamos verdaderamente campos donde cultivar la decencia y la honestidad, sobre todo para no sentirnos violentos con nosotros mismos. Al respecto, apuntaba Aristóteles, que "la excelencia moral es el resultado del hábito". Naturalmente tenemos que ejercitarnos en la consideración hacia lo humano, aunque sólo sea porque forma parte de cada uno de nosotros. Nos volvemos buenos realizando actos de bien, equitativos realizando actos de justicia, valientes realizando actos de valentía; pero también nos volvemos violentos ejecutando el fanatismo, avivando la venganza en nuestros corazones. Y es que el mal es un invento de la mente corrompida, inmoral, devaluada hasta el extremo de estropear el más bello pensamiento.

 

A veces, yo mismo recapacito, sobre la necesidad de refugiarnos más en nuestros propios interiores espirituales, para crecer cuando menos humanamente. Otras veces creo que sería saludable alentar a la ciudadanía a tomar una postura de principios y, posteriormente, actuar con coraje moral frente a tantas atrocidades. Quizás sería aconsejable un poco de todo, cuando menos para tomar partido en la aceptación de la verdad como norma que ha de regir en todas partes del mundo. Naturalmente, la veracidad y la ecuanimidad no deben tener fronteras en un planeta globalizado. De lo contrario, la indignación moral será tan fuerte, que el caos y los desasosiegos no nos van a dejar vivir. En el fondo, esta decadencia moral que soportamos, es cuestión de saber digerir (y dirigir) lo ético y lo estético, de lo mundano y lo mediocre.

 

En cualquier caso, la mejor manera de vivir, tanto éticamente como estéticamente, o sea moralmente, reside en las puertas abiertas al encuentro con nuestra misma especie. Tenemos que reencontrarnos más allá de esta fría globalización. Estamos juntos, pero nos separa el aluvión de maldades que vamos activando a diario con nuestras hipocresías. Tenemos que pensar, que lo que nos ayuda a proseguir por el camino de los avances, es nuestra autenticidad de servicio, de generosidad, de entrega total al que nos pide ayuda. Indudablemente, hemos de ser más respetuosos para conducirnos, no sólo al conocimiento, también a nuestra capacidad de amar, sin condiciones, ni condicionantes. Hoy por hoy nos corrompen tantas simulaciones, dobleces, que deberíamos poner orden y concierto hasta en nuestra distintiva mirada. Que cada cual impulse su reflexión.  

Jueves, 26 Marzo 2015 09:39

Secuelas de las elecciones andaluzas

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Tras conocerse el resultado electoral da comienzo la etapa de las justificaciones. Todos pretenden tener razón y nadie sume culpabilidades ni responsabilidades. Varios barones del PP discrepan con la postura adoptada por Rajoy consistente en la no admisión de errores. El locuaz optimismo del presidente consistente en obtener una segunda victoria en las generales y muy buenos resultados en municipales y autonómicas, comienza a preocupar seriamente en los ámbitos de partido y Gobierno, que no coinciden para nada con sus estimacione. La ausencia de autocrítica supone un serio peligro para cualquier político.

 

No reconocer las evidencias y enrocarse en posturas utópicas, dificulta la regeneración de la formación conservadora, transmitiendo inseguridad a sus dirigentes y votantes. Esperemos que el presidente reflexione cuanto antes, admita sus equivocaciones y no le de por convertirse en otro iluminado "contados de nuves" como su antecesor en el cargo. Otra secuela más de las elecciones andaluzas ha sido la protagonizada por la presidenta de UPyD, Rosa Diez, en base a su peculiar egocentrismo, afirmando una vez más que las disidencias internas en su partido solo merecen indiferencia. Con su insufrible soberbia de siempre alegó que el partido es ella, pretendiendo demostrar que su figura está muy por encima de la militancia, no entrando en sus cálculos el compartir personalismos con terceros.

 

En cuanto a IU, continúa siendo incapaces de fidelizar el voto de sus simpatizantes, que si bien con anterioridad se incorporaban al PSOE, actualmente lo hicieron en Podemos. aunque estos últimos regresarán a la formación comunista en la medida en que el partido de Iglesias pierda fuerza. Siendo cantidad los que se oponen a reconocerlo, el bipartidismo ha sufrido un duro golpe, en esta ocasión protagonizado por el batacazo encajado por el PP en las pasadas elecciones andaluzas. El efecto conseguido por Rajoy, pretendiendo apoyar a su bisoño candidato, Moreno Bonilla, no ha podido resultar más negativo.

 

Alguien, entre sus múltiples asesores, debería haberle advertido que su presencia en Andalucía, donde es identificado como representante de la más rancia derecha, no cae nada bien, y los aplausos recibidos en sus seis días de campaña participando en los mítines, provienen de una militancia totalmente adicta y entregada. Ahora bien, una vez finalizado el proceso electoral, son muchos los que califican a Juanma Moreno como un eficaz candidato y eso constituye un error de apreciación. Cuando se pierde un tercio de votos y 17 escaños con respecto a los comicios del 2012, nos encontramos pura y simplemente ante un fracasado. Tema aparte es que se pretenda alegar justificaciones como el ser un desconocido en Andalucía, que dispuso de escaso tiempo y todos los argumente que se quieran añadir, pero….¿es que todo eso no se sabía antes de nombrarlo?

 

Para la casta popular, como sarcásticamente les apoda Pablo Iglesias (Podemos) a los miembros del PP, pasar en tres años de 50 escaños a 33, es un ridículo mayúsculo, que augura además un futuro electoral nada halagüeño de cara a las restantes confrontaciones. Otra vez más hay que reconocer que el Gabinete de Selección de la Moncloa ha cosechado un nuevo fracaso con la designación de Moreno, auspiciado por Arenas, Arriola y el mismo Rajoy. Por insólito que parezca, corrupción y nepotismo siguen sin pasar factura al PSOE a efectos electorales, que nuevamente vuelve a ser el partido más votado, de donde se deduce la total disociación entre lo publicado por los medios y la opinión ciudadana sobre lo que sucede en realidad, estimándose la lucha contra la corrupción como un problema secundario para los andaluces, lo que aparentemente no parece normal.

 

El voto de confianza que han recibido los socialistas una vez más, representa un apoyo a la continuidad del clientelismo como un sistema perniciosamente corrompido, pero a su vez, siendo admitido como algo consustancial entre una parte la sociedad andaluza que cuenta con 1.000 imputados y que por el momento no desaparecerá al menos durante los cuatro próximos años Sin la menor duda, el gran éxito de la presidenta de la Junta ha sido el mazazo asestado al PP por los votantes de “su” Andalucía. La pérdida de 17 diputados, representa una seria advertencia para el partido del Gobierno, cuya forma de interpretar y ejercer la política, está totalmente fuera de lugar a la vista de los citados resultados.

 

Susana Díaz fue criticada y con razón durante la campaña por lo pobre y limitado de su discurso rezumando un populismo exacerbante a golpe de tópicos y repitiendo hasta la sociedad los mismos argumentos, unido a su limitación de vocabulario, pero es precisamente este tipo de lenguaje y contenido lo demandado por una mayoría de votantes andaluces, y no solo de las zonas rurales. Las referencias del discurso de los populares a la macroeconomía les importan muy poco.

 

Tan pobrísimos resultados obtenidos por el PP, a pesar de haberse volcado el presidente del Gobierno y varios ministros apoyando su candidato en Andalucía, ha provocado que tanto Rajoy como sus dirigentes aparezcan ante el resto de la sociedad española como un partido que no despierta simpatías, exento de carisma y sin capacidad para atraer a las clases medias y mucho menos entre la juventud. El quietismo, indolencia, lentitud de decisión y pasividad impuesta por el Jefe del Ejecutivo y auspiciada por el aparentemente amortizado Arriola, que quizá sea sustituido por Machiavila, forman parte de este gran desencanto del que están impregnados.

 

La sociedad no pide caras nuevas, sino políticas nuevas ejercidas con otra agilidad que rompa con el inmovilismo arrastrado. Imaginamos que Rajoy, tras la amarga experiencia andaluza, al margen de las infinitas reuniones que mantenga con asesores, entenderá de una vez por todas que con su repetido mantra sobre el rescate, crecimiento económico y creación de puestos de trabajo, suponiendo que todo esto ocurra, acercándonos a nuestros vecinos europeos, no será suficiente para presentarse ante la sociedad como garante de estabilidad y recuperar la confianza de los españoles.

 

En cuanto a la irrupción de las dos nuevas fuerzas políticas, Podemos y Ciudadanos, sean bienvenidos porque propiciaran y dinamitarán una nueva forma de hacer política que será interpretado como una necesaria renovación y sin que ello suponga cataclismo alguno. Concretamente, la formación de los círculos con Pablo Iglesias a la cabeza, tal como venían apuntando los sondeos de opinión, se irá desinflando paulatinamente. Su líder tenía previsto obtener 23 escaños en Andalucía e igualmente, la encuesta del CIS les adjudicó 22, demostrándose que ambos fallaron en sus pronósticos.

 

En cuanto a su candidata, Teresa Rodríguez, con un discurso errático y más bien cortito, realizó una faena de aliño pero logró canalizar el voto de una mayoría de sufridos y resentidos. Sobre Ciudadanos, con sus 9 escaños, ha constituido todo un éxito con una candidatura prácticamente improvisada en muy poco tiempo, obteniendo unos resultados que jamás imaginaron, y todo ello considerando que si Díaz quiere gobernar tendrá que contar con ellos actuado como “bisagristas”, término de lo más desafortunado utilizado por Rajoy con la pretensión de ridiculizarlos y consiguiendo precisamente todo lo contrario. Por mucho que le moleste a los populares se han convertido en un partido que presentará una seria alternativa al PP, donde se refugiarán todos los desencantados y frustrados con el partido Popular, como ya ha ocurrido con unos cuantos miles en las recientes elecciones andaluzas.  

Miércoles, 18 Marzo 2015 17:40

Sopa de parlanchines

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Que la soberbia era un síntoma característico del Gobierno todos teníamos de ello constancia pero, de lo que carecíamos aún de suficientes datos como para mencionarlo es el de la jactancia derivada de su escalafón en el poder del Estado. Aquello definido como Constitución democrática ha pasado a ser tan solo un mero hecho de adorno a la galería por el que pasaremos a la historia de la degeneración de las libertades y el entramado político que supuso un cambio a la antigua usanza, conformando los tres poderes en uno solo capaz de regir con suficiente fuerza e instigar a sus mandos intermedios para confluir en el mismo sitio, la autosuficiencia sobre todas las cosas.

 

Si las leyes deben cambiar para sustentar el momento y no caldear los ánimos hasta que llegue la oportunidad de endosársela a la sociedad cuando menos lo espere, pues se guarda el proyecto de la Ley del Aborto y se manda reunir a una serie de adeptos a sus ideales con el pretexto de oponerse a tal decisión es decir, un timo. Que a los intereses de los amigos europeos del Sr. Rajoy les conviene darse el gustazo de ser hombres íntegros con la Justicia pues, a sacar a los presos que tanto daño nos han hecho de las cárceles y si podemos, darles el aviso previo por si acaso tenemos que volver a meterlos entre rejas no encontrarlos de inmediato; para esta cuestión, se cambian las Leyes dependiendo de por donde vengan los aires del peloteo.

 

Pero claro, ahora llega de improviso la jactancia a darnos una bofetada en el rostro con las declaraciones y documentos que demuestran lo contrario a lo que quieren hacernos ver. Cuando las donaciones a Cáritas suponen un esfuerzo notable para aquellos ciudadanos comprometidos y solidarios con la pobreza existente en nuestro país, está gentecilla austera que nos azota con los recortes viene a decir que los donativos a su partido se parecen como dos gotas de agua a los de las Ong’s pues se utilizan para dar de comer a los menos afortunados, con las sobras del gotelé en las paredes de sus despachos.

 

Quien se creía algo de la honestidad y honradez de algunos personajes entre la formación política que rige el Gobierno de nuestro país creó que con estas ejemplaridades cambiará su perspectiva pero debemos estar alerta pues, por todos los lados nos vienen regalando promesas tan fútiles y livianas que con un golpe de aire desaparecen del mapa. Qué fácil es prometer a sabiendas de que el incumplimiento no afecta lo más mínimo a su conciencia y que difícil es dar cuando algunos tratan de engañar con el dinero aportado por algún interesado en desprenderse de ello. Nos movemos en un pantanal repleto de arenas movedizas y material no reciclable sin una pequeña barcaza a la que subirnos para ponernos a salvo del deterioro en el que se está convirtiendo la sociedad española.

 

A ambos lados de dicho entorno abundan cazadores furtivos apostados, expertos en calcular el momento propicio para lanzar sus armas contra unas presas de captura asequible sin gastar para ello demasiado tiempo ni recursos procedentes de unas donaciones sin freno legal con objetivo más que previsto en favorecer los deseos de algunos a costa de los derechos de la ciudadanía.

 

No se acaba en un suspiro con la corrupción política, por mucho que intenten confundirnos tras los ingresos en prisión de algunas cabezas de turco; no conseguirán lastrar la educación para volver inculta a la sociedad que les da lecciones de honestidad y, mientras nuestros jóvenes desempeñan con útiles reducidos y herramientas primitivas grandes avances en I+D+i, el plantel político abunda en un acelerado trámite por conseguir el liderazgo a costa de los de siempre. ¿Cambiarán las formas de hacer política y dedicarse de manera exhaustiva a la defensa de los ciudadanos? es una pregunta difícil que lleva añadida otra por respuesta ¿Cambiarán las leyes para ser cumplidas con la misma equidad por aquellos que se las salten? Lo que si sabemos con total certeza y seguridad es que el tiempo nos lo dirá en breve.

Esperanza Aguirre, a la vista de los resultados de todas las encuestas, su candidatura resultaba incuestionable. Como ocurre en ciertas ocasiones se trata de un personaje al que se quiere u odia pero que no deja indiferente a nadie. No obstante, sus constantes provocaciones y comentarios, antes de haberse celebrado las elecciones ya están suponiendo un desafío al Gobierno afeando el comportamiento de sus correligionarios, comenzando por la polémica organizada a cuenta de su presunto abandono de la presidencia del PP madrileño si triunfa en los comicios.

 

Por su parte, la Secretaria General del Partido, Cospedal García, le habrá solucionado muchos marrones a Mariano Rajoy, pero con Aguirre, sus artimañas son inútiles. Le gusta utilizar y abusa del consabido “me han dicho que te diga…”que de nada sirven con la citada candidata a la alcaldía madrileña. Además, en otro sentido, Cospedal está siendo muy criticada por ejercer de Secretaria General y a su vez como Presidente de Castilla-La Mancha, por entender que ambas responsabilidades son incompatibles.

 

Ahora el problema reside en que si nuevamente es reeligida con Presidenta en la Comunidad y se ve obligada a cesar como Secretaria General, su carrera política habrá terminado, pasando a ejercer como una baronesa más. En cuanto a la actitud de la candidata a la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, tiene muy claro cual es su objetivo y rehúye todo tipo de enfrentamientos, aparentando una mansedumbre total hacia Aguirre y afirmando que hará una campaña positiva a las órdenes de Esperanza. Claro que si triunfa en las elecciones ya veremos en que queda tal sumisión incondicional.

 

Por su parte, la aspirante a alcaldesa, que no da puntada sin hilo, ya se encargó de aclarar que Cifuentes proviene de Alianza Popular mientras que ella es una liberal de toda la vida… Muy significativo ha resultado el anuncio de Aguirre informando que acudiría el sábado día 14 a la manifestación en Madrid contra la reforma de la Ley del Aborto, vinculándose a las asociaciones “Pro vida” que critican al Gobierno. Como era de esperar, su presencia concitó un gran protagonismo recibiendo un baño de multitudes.

 

La figura política de Aguirre, goza de una vitalidad y capacidad para repentizar e improvisar que sorprende a propios y extraños. Acaparadora de noticias a lo largo de su dilatada carrera posee una inteligencia y agilidad mental envidiable, unido a una tenacidad de roca. Aunque en ocasiones se deja llevar por un excesivo protagonismo, sabe controlarse e incluso pedir disculpas cuando procede. Sin la menor duda nos encontramos ante una mujer con una personalidad arrolladora, contando con un especial predicamento en Madrid, todo lo que parece indicar que será la próxima alcaldesa de la Villa y Corte, con gran dolor del nervioso y trabajador Carmona (PSOE).

 

El panorama electoral se presenta súmamente complejo y la orientación que ofrecen las encuestas es muy relativo presentando en ocasiones resultados muy dispares,a tenor de los presuntos cocinados a que son sometidas. Algo que en esta ocasión estará influenciado tambien por la irrupción de Podemos y el gran crecimiento de Ciudadanos. Todo parece indicar que el bipartidismo está agonizando, cuyas desconocidas consecuencias esperemos sean lo más positivas por el bien de todos los españoles. 

La decisión de proclamar el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía, onomástica aprobada por la UNESCO en la sesión que se celebró en París en 1999, no sólo me parece una acertada idea, sino que también es una necesidad para la propia subsistencia de la especie. Si importante es alimentar el cuerpo, aún más vital es alentar el alma, poder convivir con diversos corazones, y, de esta manera, embellecernos al menos espiritualmente para sentirnos bien con nosotros mismos. Vivimos tiempos de indiferencia e imposiciones, de dejar hacer, hasta el punto de permitir que piensen por nosotros, de acomodarnos a las circunstancias más absurdas; que, por cierto, distan mucho de ese manjar sabroso para nuestro interior como es el de reconocerse en la verdad.

 

Todo este cúmulo de fingimientos, hipocresías, dobleces y ocultaciones, a mi juicio, es lo que nos viene impidiendo disfrutar de lo armónico. Ciertamente, andamos saturados por la fiebre de placeres que nos impiden calmarnos y, así, poder disfrutar de la autenticidad del verso y la palabra, del corazón y de la vida, de nuestros propios semejantes. Hemos edificado tantos poemas falsos que, la misma sociedad humana, camina hambrienta de estética, sin valorar el ardiente deseo de perfección que rueda por el universo.

 

De ahí, la importancia de la poesía para andar con otro aliento, para sentir de otra forma el místico árbol de nuestras raíces, para crecernos y recrearnos con las cosas más tiernas y humildes, para ser de otra modo, quizás más sentimiento que negocio, o tal vez más melodía que hostilidad. Sea como fuere, debemos reencontrarnos para refundirnos en la unidad. Sólo así es posible anidar un ensueño regenerador. Sabemos que hasta el mismo sueño se desvanece; sin embargo, la vida se vuelve más interesante si no dejamos de soñar. Evidente. Tenemos que interesarnos más por nuestra propia existencia. No sabemos otra cosa que alborotar, que entrar en contiendas, que batallar como fieras al dictado del poder mundano.

 

No obstante, tenemos que llegar a la poesía, a ser de la poesía, a vivir en la eternidad de la poesía, a ser más corazón en definitiva. Ese es el punto de confluencia de todas la culturas, la de unir voces y sintonías verdaderas. Sin duda, nuestra exclusiva historia se verifica en el verso, algo que nos trasciende, y a la vez, nos trasporta a un orbe de gozos, adquiriendo un sentido más etéreo que humano. La inagotable mina de bienes cósmicos que nos abrazan han de volvernos más reflexivos, más inauditos, más practicantes de bondad en suma. No hacer el bien es un mal muy grande, pero lo es contra nosotros mismos; en cambio, si buscamos el bien de nuestros análogos hallaremos el nuestro propio.

 

Estamos encadenados unos a otros y, como en el poema, cada verso es distinto, pero todos son necesarios y han de confluir en armonía, para llegar a la inspiración perfecta. Por eso, la poesía es una herramienta de fraternización, de diálogo y de acercamiento, de mediación y de meditación, de soledad compartida y de silencios vividos, de expresión penetrante del espíritu humano, lo que contribuye a hermanarnos mucho más y a entendernos mejor. La apuesta por la lírica es un envite a las capacidades creativas del ser humano, a sus latidos, a sus genuinos pulsos y a sus legítimas pausas. No entiendo esa ciudadanía que camina desconsolada, sin acercarse a tomar aliento, a respirar profundo y a beber de los horizontes el anhelo de sentirse poesía para el cosmos.

 

Permanecer insensible ante tanta belleza es propio de los inhumanos. Indudablemente, el planeta que habitamos necesita de los poetas, de esos corazones verídicos, para sentirse alguien en un mundo que tantas veces nos hace sentir nada. Desde luego, precisamos calentar el alma ante tanta exclusión, iluminar nuestro camino, encender nuestra pasión por la verdad, que no es otra que la poesía que todos llevamos dentro. Existimos y cohabitamos en el verso y la palabra, con eso queda dicho todo.

 

Pertenecemos a la esencia de las cosas y vamos en busca de la cima más anímica. Hay que proclamarlo a los cuatro vientos. Seguramente deberíamos ser poetas a tiempo completo, pero esta mundanidad nos deja sin tiempo, nos acosa y nos ahoga con un sin fin de tareas inútiles, donde se avivan los egoísmos, las envidas, las sinrazones, que nos llenan el alma de amargura. En este sentido, dejarse cultivar por la poesía significa no solamente apartarse de lo mediocre y del engaño, sino evitar también aquellos movimientos que nos desajustan y nos apartan de la belleza. A esta tarea de cultivo debe unirse el esfuerzo de contribuir al perfeccionamiento moral de todo ser humano. Para ello, tenemos que saber escuchar todas las sintonías, conectar con ellas aceptando las divergencias, con la libertad de pensar distinto, pero sin perder la identidad de lo que somos; y somos, más que un cuerpo que siente, una poesía que vive. Verdaderamente, tenemos que buscar la unidad en la poesía que somos.

 

El ser humano no sólo es único, ha de ser uno también. Esto nos hace sublimes y nos encarna la energía creativa necesaria para no permanecer pasivos y renovarnos cada día. El propio verso que habita dentro de cada persona, nos da también el valor requerido para cambiar esta podredumbre de orbe y hacer un universo más habitable. Todas las criaturas han dejado tras de sí una huella imborrable, unos versos eternos por la defensa de la dignidad humana, de sus derechos naturales en suma.

 

Por el amor que todos nos correspondemos, por la libertad que todos ansiamos, tenemos que reivindicar el lenguaje de lo original. Efectivamente, la expresión rítmica es algo más que una hazaña, es una actitud de vivir compartiendo abecedarios, soñando horizontes maravillosos, injertando mensajes capaces de ilusionarnos hacia otro esperanzado hábitat más idílico. Lo fundamental es despojarnos de mundo y recapacitar más, aunque sólo sea para encontrarnos sosegados con nosotros mismos. Sobre todo es bueno dejarse sorprender, dialogar con el silencio, explorar recónditas soledades, caminar con la lámpara de la poesía, buscar la luz en cada paso, convertir la vida en una experiencia irrepetible y, como tal, ceder a su hermosura. Los tiempos actuales, nos instan a no dejarnos intimidar por las modernidades del mercado. Ya está bien de someterse a un gentío de apariencias. Resulta ineludible, pues, proteger la poesía auténtica. Tenemos que ir más allá de las formas. Es en el fondo del alma donde todo resplandece. La pureza germina en lo hondo. Por eso, cada vida, deseosa de saciar su espíritu, busca en el poema lo que no halla en el camino.

 

En consecuencia, reivindico el rescate y la liberación de tantas cadenas. Retornemos al jardín de las metáforas. Dejémonos balancear bellamente al soplo de las ilusiones. No desfloremos la ingenuidad del niño que nos pertenece y nos revive. Sabemos que la esperanza nunca muere en su mirada, que es la nuestra, la de cada uno de nosotros.  

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